
No voy a decir que la corrupción sea algo
implícitamente asociado a la permanencia en el poder y
proporcional a lo prolongado de la misma... Todo futuro es evitable, controlable o casi... Se nos supone libertad de elección...
Algunos políticos, empresarios, jueces u otras figuras relevantes dotadas de poder sucumben a la corrupción sin necesidad de largos períodos de tiempo..., tal vez porque el virus ya estaba en ellos desde mucho antes de llegar a él, tal vez porque sea
dificilmente evitable durante la subida de los escalones previos a la cima...
Lo que está claro es que nada se gana con una prolongada exposición al riesgo, a la tentación y que, la alternancia, incluso dentro del mismo partido, es sana...
Últimamente la prensa, en particular las columnas de opinión, han hecho que fijemos nuestra atención en los presidentes de gobierno
están dispuestos a modificar las
constituciones de sus
países para abrir o prolongar la posibilidad de reelección. Como
acertadamente opinaba un lector de la edición digital del diario QUE, tal vez deberíamos ampliar nuestro círculo de observación en política y extenderlo hasta el ámbito autonómico y local...
No es tanto el simple hecho de que se plantee posibilidad de la reelección por un período mayor del previsto por las
constituciones como un
interrogante, una posibilidad,
sino el momento, el plantearlo para la continuidad de un
líder concreto, la actitud y los modos con los que se plantea, los pasos previos del promotor de la solicitud y de su "
beneficiario".
El mismo peligro se presenta en distintos estratos de la pirámide de poder, Estado,
Autonomías,
Diputaciones,
Alcaldías,...en el caso del poder político.
Órganos de gobierno, tribunales de cualquier rango por encima del juez ordinario en el caso de la judicatura.
Presidencias, Direcciones generales, Cargos claves en el desarrollo, en el caso de las empresas...
Órganos de poder o control,
particularmente aquellos cuyas
responsabilidades y decisiones pueden tener grandes
repercusiones en sectores económicos clave...
Las tentaciones asociadas al poder son un riesgo que crece con el tiempo de permanencia. La presión de los grupos económicos o de cualquier otra índole con intereses creados en las decisiones del poder, se hacen más
acuciantes con la tardanza en alcanzar el éxito, son
directamente proporcionales al monto de la inversión realizada para alcanzarlo y al número de intentos fallidos por cuanto se necesitan cada vez mas apoyos,
endeudamientos económicos, favores...
Siempre tendemos a ver la cúpula, raramente nos fijamos tanto en los estratos más bajos...
Pienso que sería acertado limitar las
reelecciones de Presidentes Autonómicos, Presidentes de
Diputaciones, Alcaldes y cualquier otro cargo con poder de decisión de los poderes públicos...
En las empresas lo considero una decisión prudente, pero sometida al fin, al gobierno de sus accionistas,
propietarios...
Los ejemplos de Presidentes Autonómicos, Presidentes de
Diputaciones, Alcaldes y otros que se prolongan en el cargo hasta casi morir con las botas puestas o terminar envueltos en procesos por corrupción personales o de sus satélites es larga... La vigilancia y la previsión ante los riesgos de
corrupción debe, en mi opinión, extenderse a todos los niveles del poder. No hay lugar, pienso yo, para los cargos que en la práctica terminan
convirtiéndose en vitalicios y, en los peores casos, en casi
hereditarios por fuerza de hecho más que de ley.