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domingo, 17 de mayo de 2009

Soraya somos todos, o sea, que todos somos la inmensa minoría de Europa


Y mira que está rica la extremeña... Pues no, ni con esas, no hubo manera. El "Norway, twelve points" se repetía más que la infancia de Heidi. Y no sé si este país se lo merecía, pero lo que está claro que, a cada votación, Soraya, pese a una excelente puesta en escena, ni siquiera se podía creer lo que había sucedido: había sido derrotada por el Chiqui Chiqui del año pasado, y por goleada.

Esto da que pensar, ¿verdad? ¿Eurovisión es un espectáculo donde se demuestra la calidad artística de sus participantes o es un tongo como otro con fines políticos? Porque cuesta creer que una canción como la ganadora obtuviese tantos galardones y los integrantes del grupo lo celebraran como si hubieran ganado un osito de peluche jugando al tiro al blanco en una feria ambulante... Y vamos, no creo que esa canción, fuera una maravilla para captar a tantos millones de personas. Tampoco era la de Soraya, la pobre, pero hubo un momento en los que dudé si Portugal y Andorra se iban a acordar de nosotros este año... Porque es aquí donde se demuestra que España u otros países, independientemente de la canción que represente, siempre será votada por los mismos. Todo queda en familia.Ya lo decía Kike en el anterior post.

En fin, ayer pedían protestas por el resultado. No, no, señores... Protestas, si acaso, por el resultado del año pasado por parte de España, por demostrar un patetismo absoluto y obtener mejores resultados...

lunes, 27 de abril de 2009

I Enbolada de Risas '09


¿Quién se apunta?

lunes, 6 de abril de 2009

Las cosas que he decidido poner en mi pequeña maleta

Os pido a todos que la historia del siguiente enlace y la comenteis. Es para una buena causa: animar a una amiga muy querida. ¡Gracias anticipadas a tod@s!

Las cosas que he decidido poner en mi pequeña maleta

domingo, 22 de marzo de 2009

Políticamente correcto (I)

aznar

Si hay algo de lo que puedo prescindir en la vida es presentarme a presidente de algún país mileurista. Es mucho mejor leer más tarde en Internet las parodias que se le hacen en su nombre. Es algo que ya viene con su sueldo, y en el caso que nos trae hoy, Aznar, después de su paso por La Moncloa hace ya varios años, sigue cobrando una barbaridad, si hacemos un símil entre burla y sueldo. Porque en Internet, además de noticias, sexo, drogas y Rock & Roll, también tiene opinión sobre muchas cosas. Y dicho sea de paso, nuestro José Mari, a día de hoy, con sus declaraciones y aliados poco afortunados, se merece una mención de honor.

Aquí inicio una serie de no sé cuantos capítulos, en la que se recogen opiniones divertidísimas en respuesta a una cuestión que hace tiempo publiqué en Internet, a raíz de lo sucedido en Irak con su buen amigo Bush y el polémico lanzamiento de un zapato que él, a muchos pesares, esquivó.

A la pregunta de ¿Que pasaría si le tiráramos a Aznar un zapato en plena cara?, la gente contestó:

- ¿Tendría tanta suerte y lo esquivaría?
- Que el zapato se asustaría
- La tiene como el cemento, así que el más perjudicado sería el zapato.
- Que se lo quedaría sin pasarle nada pues es inmune a todo. Bicho malo nunca muere.
- Sacaría la raqueta de paddel y le daría al primer catalán que encontrara.
- Yo le daría con una bota de fútbol... Haber si se le clavaban los tacos y para poderle poner puntos se tendría que rapar!!!!! Quedaría impresionante todo calvito con ese bigotito!!!!!!!!!!!!!!!!!!
- Qué bueno!!! Ja ja ja
- Seguro que se le incrustaba en el bigote ese que lleva.
- No, rebotaría. La tiene demasiado dura (la cara).
- Que tendríamos que apuntar muy bajo... o mejor aún... muy muy bajo para darle en los mismísimos "cataplines"... que de esos tiene muy gordos... tanto que no le deja tener ni cabeza ni corazón...
- ¿Y no podríamos tirarle unas botas de escalada? con eso, ni cara de cemento, ni de piedra, ni de acero, ni de diamante. Unas buenas botas de escalada, el piolet, lo subimos al K2, lo atamos a una piedra y lo tiramos montaña abajo. Total por 8.000 metros arriba 8.000 metros abajo no pasa nada. Y con un poco de suerte si no se escoña, se pierde en el monte y se lo zampa el yeti, o mejor aún tiene una hija con él... bueno no, que ya la tiene y la ha casado con el Agaj, otro que de la cueva sale y que de por sí tiene apellido de vómito.
- ¿Y no sería como mandar al zapato a la muerte más cruel? Toda la vida protegiéndonos los pies para terminar ensuciado por semejante patán.
- Los cordones de los zapatos se le meterían dentro de las orejas y le sacarían toda la mierda que lleva taponada ahí, pero tengo mis dudas de que fuera suficiente para que el tío aprendiera a escuchar algo.
- Creo que le resbalaría, todo le resbala, las manifestaciones contra la guerra, el cambio climático, el alcohol al volante...
- Yo creo que del mal olor, se asustaría... (el zapato)
- Que más de media España haría cola para repetir, dejarle con cara de tonto sería un honor.. ¿Dónde hay que apuntarse????
- Yo le tiraría los de mi hermano q tiene un 47... o... 48... ji ji ji…
- ¿Vale tirarle madreñes?
- ¿Pero no se le había caído ya la cara de vergüenza?
- Que Zapatero (ZP) le tire su arsenal de zapatos, a ver quien gana a zapatazos.

En breve, Políticamente Correcto (II)

sábado, 21 de marzo de 2009

Hoy


Cualquier persona es destino de sí misma, como si habláramos de una meta más allá de los hechos ocurridos y derribáramos nuestros miedos a golpe de valor y montones de optimismo. Ser consciente de ello, ser realmente consciente de ello, nos aseguramos la alternativa de poder cambiar cualquier cosa, desde nuestra propia felicidad hasta la de los demás.

Uno se siente feliz desde el primer momento que usa la palabra felicidad para hablar en pro de ella. Y si esta es la auténtica cura, habría que abogar para que todo el mundo enfocara sus pensamientos y actos en el presente, porque no hay nada más absurdo que recalcarse en algo que sucedió hace tiempo y quizás nos atormenta hoy.

Sería un error que atormentándonos por nuestro pasado, nos excusara para intentar cambiarlo, y mucho menos tratar de evitarlo. Pues bien, malas noticias: la película "Regreso al Futuro", de Michael J. Fox, hace mucho dejó de estar en cartelera. Así que dejemos la ciencia ficción a un lado y vivamos este presente, que es el único que nos merece. Dicho de otro modo: no existen curas mágicas para provocar una acción que resuelva otra anterior, aunque podemos basarnos en ella para crecer.

El otro día leí en un libro una verdad como un templo.A todo el mundo le hubiera gustado que en la Guerra del Peloponeso, en la que murieron muchísimas personas allá en la Grecia Clásica, no se hubiera producido jamás. ¿Pero qué le vamos a hacer ya? Es pasado y ocurrió hace cientos de años. Y el caso es que no hay nada que separe ese pasado con el día que vivimos justo ayer. Así que, sabiendo esto, ¿para qué sufrir por algo que está ya en él? No podemos ponerle un pasado a nuestro pasado.Se puede decir esto:

"aquello que pasó es pasado"
Sin embargo, no podremos decir jamás:
"aquello que pasó fue pasado"

Busquemos y encontremos opciones, alternativas, dones, magia... Pero ante todo, hallemos la felicidad en todo momento. Sí, aunque parezca mentira, estamos hechos para vivir. Seamos persistentes en nuestros sueños... Cuidémoslos y mantengámoslos vivos.

A cada día que pase serán como flores que germinan creciendo un poco más gracias a nuestra gran dedicación.

domingo, 15 de marzo de 2009

Nuevo trimestre, nuevas ilusiones

(Por cierto, el cartel lo ha hecho moi)

domingo, 8 de febrero de 2009

Sonrisa de caracol


El mundo nos parece grande, y como él, somos grandes…

Cada uno con su propio caparazón, cada uno con su propia historia, su propia versión de la vida.

Así que, ¿qué nos ata para no explorarla?

Salgamos a ver.

A opinar.

Pero nunca dejemos abatir el ánimo.

Porque los que no nos interesen, deben dejarles hacer su propio camino.

Y dejarlos marchar.

¿Sabéis por qué?

Porque no podemos perder ni un solo instante.

Hay que ver, olfatear, saborear, palpar lo más que se pueda en esta vida, sin perder tiempo ni energía en gente que en seguida se acostumbra a hacernos daño.

Saquemos las antenas y seamos receptivos.

Os aseguro que los primeros rayos de sol serán nuestros.

(muchas gracias a todos por vuestros ánimos de recuperación. Sigo debilucho, pero me apetecía escribir. Besos!!!)

lunes, 26 de enero de 2009

39º


Esto de ponerse uno enfermo es una lata, o dos. La naturaleza podría haber previsto que a nadie le gusta estar en cama con una calentura fuera de lo normal. Bueno, visto así, también depende de qué tipo de calentura se trate, y con quién se trate. Pero aquí me refiero a estar en estado febril, postrado en cama y con la sensación de que toda tu vida pasa por delante de tus legañas, que se empiezan a acumular y resecar sobre manera sobre una tez amarillenta.

La naturaleza, como digo, podría haber solucionado esto si en lugar de pequeñísimos microorganismos puñeteros que se pueden colar por todos los agujeros de tu cuerpo (TODOS, repito), los hubiera diseñado de tal manera que tuvieran el mismo tamaño de Falete, para evitar pérdidas de tiempo y colapsar innecesariamente la Seguridad Social. Así, cada vez que viéramos a alguno en el horizonte, sólo tendríamos que desaparecer de ahí, y evitarnos el mal y desagradable trago de que intentara colarse en nuestro cuerpo para infectarnos. Vamos, enfermedades como la gripe se erradicarían en un plis plas.

Aunque a lo hecho pecho. Hace semanas debí tragarme una legión de virus de esos griposos y desde entonces no doy pie con bola. Todos los días he tenido fiebre, como cuando se mide un terremoto y luego se constatan todas sus réplicas. Y eso provocado por seres diminutos, así que no me quiero ni imaginar cómo me encontraría si tuvieran el tamaño de ese gran cantante folclórico… ¡Ay, madre mía!

Todas mis vértebras se cohíben cuando una tos seca y desgarrada sale de mí, y una constante emanación de blandiblú que hace que mi voz sea más parecida a un Blas en Barrio Sésamo que a la mía propia. Y eso sin contar con los sentimientos, las emociones, los lloriqueos que surgen sin más, quizás provocados por el dolor o quizás por la propia desesperación de recuperarme lo antes posible.

Lo que está claro que cuando está enfermo, está uno más sensible. O sea, estamos condenados a sentirlo todo con más intensidad, a veces, incluso, hasta el delirio. Un ejemplo de ello es que el sábado pasado me encontraba en frente de la tele (para hacer algo distinto que intentar dormir), con una manta recubriéndome casi todo mi cuerpo y con mis paquetes de pañuelos de supervivencia cerca de mí, cuando de pronto, en una pausa publicitaria, salió Concha Velasco sugiriendo a la audiencia que tenía pérdidas de orina. Qué fuerte me pareció aquello. ¡Vaya hartón de llorar me di! ¿Qué fue de la chica yeyé? Todavía no lo he superado. Para nada son noticias que ayuden a recuperarte. Es como si me dijeran ahora que el Ratoncito Pérez no existe… Vamos, imposible. Aquello sí fue Fiebre del Sábado Noche y que le quiten lo bailado a John Travolta.

Aquí me hallo, termómetro en sobaco, la bata puesta y toneladas y toneladas de productos radiactivos que expulsa sin parar mi frágil nariz. Si me pincharan ahora sería peor que el accidente de Chernóbil. O peor aún: La Terremoto de Alcorcón intentando cantar “Resistiré” del Dúo Dinámico. Sí, ya sé que lo ha hecho… Por eso, hablo con conocimiento de causa.

Seguiré en brazos de la fiebre, como cantan Héroes del Silencio, a merced de ella, hasta que se canse de mí y me deje hacer las cosas que he dejado aparte por su fatídica presencia. De momento, retiro el termómetro de mi axila y… ¡no hay suerte! Vuelven a ser los 39º que me asediaron esta mañana.

viernes, 9 de enero de 2009

Públicamente divino... O no


Ya no es necesario buscar a Dios en los templos, ni siquiera cuando algo sale mal y requiramos a grito pelado su etérea presencia.

Ahora puedes buscar a Dios en transporte metropolitano, y el viaje puede ser de ida... y también de vuelta. Así que amar a Dios es más ecológico ahora que hace unos años. Y no sólo eso, sino que he encontrado la razón del abusivo aumento de tarifas de este estrenado año. He visto la luz: se debe a que como Dios es omnipresente, los usuarios cargamos con las facturas que Él deja por hacer tantos viajes al día. Vamos, como pagar al Rey todo el año para que no logre entendérsele por Nochebuena. Eso sí es abusivo...y poco católico.


La paradoja está entre las ciudades de Barcelona y Madrid. En la primera, los carteles que anunciarán a Dios en los buses, será para, precisamente, olvidarse de Él. Es perfecto por si algún día pierdes el bus y, a lo
lejos, aún divisas el lema enganchado en la parte trasera del vehículo:

"Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida”

¿Puede que no exista? ¡Seguro que no! ¡Por eso volverás a llegar tarde al trabajo!
En Madrid, por el contrario, se ha optado por anunciar a Dios a lo grande, con el eslogan:

“Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo”

Es mejor incluso que cuando le dio por hacer un diluvio universal sobre la faz de la tierra para que Noé hiciera animaladas en un barco parecido al de Chanquete. Sólo que, para que fuera perfecto, el conductor del bus debería llamarse Noé, y entre los viajeros, encontrar al típico cerdo que huele a rayos y mantener en vilo al resto de la manada. Claro, e incorporando nuevos servicios para los viajeros: hilo musical con cantos gregrorianos, suprimir el bono de viajes y dar ostias a todo aquel que suba... a los asientos. Qué violencia, de buena mañana. Y todo, en hora punta. ¡Por el amor de Cristo, eso sí es disfrutar la vida y lo demás son tonterías!


Así que, sin Dios o con Él, lo que está claro es que cada uno es libre de utilizar o no el transporte público, porque el "mensaje", debe llegar a todos los públicos...

Amén.

martes, 6 de enero de 2009

Rajoy y sus Análisis DesConstructivos


(texto publicado hace semanas en los foros del Partido Socialista)

Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, y principal líder de la oposición, parece que se toma muy en serio lo de ejercer como opositor.

Me refiero a que más que ayudar, más que aportar soluciones a un problema que se originó en gran medida a la ayuda prestada de su antecesor con la política ineficiente de Estados Unidos y su patético representante, genera más crispación entre los ciudadanos.

Quizás debe creer que lo de hacer oposición es oponerse a todo, y descalificar cualquier cosa que no salga de su brillante cabeza. De hecho, no me gustaría creer que tenemos una política débil, y que José luis Rodríguez Zapatero, pese a que le ha tendido su mano en varias ocasiones, no ha estado al alcance de las perspectivas para poder tragarse su orgullo y pensar en los auténticos afectados de esta maraña aceptando su proposición.

Sería bueno que, una vez por semana, Rajoy asistiera a un taller de risoterapia. En esos talleres, uno aprende a ver las cosas más positivamente, y tiene toda clase de beneficios psicológicos y médicos que seguro le irían bastante bien.

Me alegraría, por tanto, que hubiera más cooperación. Más unidad, más diálogo, que son los pilares fundamentales por los que todos vivimos en democracia. Políticos unidos contra ETA, políticos unidos por la reforma financiera, políticos, cada uno con sus ideas, pero unidos, al fin y al cabo, por las cosas que nos tocan más de cerca.

Gracias.

El perfecto regalo de Reyes para Bush


En Irak, no se lo pensaron dos veces. Sabían que Bush era más de Santa Claus (fonéticamente pronunciado como Santa Clos), aunque aprovechando una vieja tradición de varios lugares europeos, fabricaron este enorme regalito para que él lo recibiera justo hoy, Día de Reyes.

¡No me digais que no es el regalo perfecto!

lunes, 5 de enero de 2009

Siguiendo la estrella de la ilusión...



Melchor, Gaspar y Baltasar se adaptan a las nuevas tecnologías. Desde aquí, en primicia, han publicado esta foto para todos aquellos que esta noche esperan sus regalos...

Pero para eso, recordad: poned galletitas y líquido en la mesa antes de acostaros, que tienen mucho trabajo y queremos que vuelvan el año que viene, ¿verdad?

Antes de montar en las carrozas, afirmaron:

"Que haya ilusión, y todo lo necesario para que la gente no olvide en ningún momento que son lo suficientemente adultos como para vivir esta noche soñando mientras se está soñando en la magia"

sábado, 3 de enero de 2009

En la vida todo acontece



Un día, sin más, somos testigos de todo lo que pasa a nuestro alrededor. A veces resulta frustrante, y otras veces aparatosamente frustrante, aunque queda espacio para la esperanza. Es como si lo que anhelábamos desde hace tiempo estuviera al alcance de nuestra mano en un ordinario puesto del mercado dedicado a la venta de utopías. Todo el mundo puede comprarlas, pero no hay el por qué de hacerlo, se tratan de cosas aparentemente comunes que volverán a estar ahí al día siguiente y debido a ello le restamos la menor importancia. Preferimos escoger aquéllas cosas que ya conocemos, y las que son, al fin y al cabo, las más demandadas. Por eso reciben el nombre de utopías, por ser la fruta del deseo imposiblemente visible.

Y es que lo que distingue un sueño de otro es su utopía, el deseo de que se haga realidad o no, y en qué medida esto nos influye, porque aunque sólo se trate de un propósito, por muy descabellado que parezca, puede estar pasándole a la persona equivocada, a esa persona que según tú no lo merece, y sin embargo, está recibiendo todos los caprichos y mimos de su destino.

Pero lo cierto es que queda espacio para la esperanza. De la misma forma que no se puede conducir un coche solamente mirando el retrovisor, hay que mirar siempre hacia delante, y permitirse una pausa, una respiración profunda entre los deseos y las obsesiones, porque sólo hay una forma para que la segunda no se transforme en utopía, y es dejar que acontezca la vida mientras sientes que la tienes en el justo momento en el que has llenado tus pulmones. Sólo así, sin dejar de soñar, estaremos dándonos, inconscientemente, una nueva oportunidad.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2009 cosas de las que quisieras despedirte


Antes de que Ramón García se ponga su legendaria capota, antes de quitar los huesecitos de las uvas (hay algunos que prefieren alfajores) y antes incluso de ponernos guapos y perfumados para dar la bienvenida al nuevo año, casi todo el mundo aprovecha para felicitar a su familia y amigos por sms. Imaginaos el caos, no sólo telefónico sino también saludable, que se generaría. Las uvas, todas ellas apelotonadas, aún no pasan de la garganta, y ya se está pensando en escribir o hablar por teléfono con otra persona que en ese momento tiene el mismo instinto de supervivencia que tú. Es decir, ¿está demostrado científicamente que somos la especie más inteligente del planeta? Yo creo que eso de dar besos con todas las babas en la cara no es muy inteligente… Quizás todo sea por no tragarnos (lo que son las cosas), los programas musicales que vienen después de las campanadas. Y si no, ¿por qué creéis que dichos espacios no son en directo? Pues porque no hay Dios que se los trague, ni siquiera el presentador que dice que viene corriendo desde la Puerta del Sol… ¡Ja! ¡Estabas en tu camerino, guapo! Y hoy, claro, estará comiendo las uvas, como casi todo el mundo. Menos Ramón García, claro, que desde hace más de una década no le dejan comerlas al pobre. De hecho, tiene que ser tremendamente difícil comer y hablar al mismo tiempo. Las caras de las espectaculares chicas que siempre le acompañan en días como hoy, estarían llenas de perdigones si a Ramón le diera por cumplir la tradición. Por eso, los del equipo del programa se las esconden, aunque él, con su cara de bonachón, está más por los melones de su compañera que de las uvas.

Pero a todo esto, es cierto que el año acaba, y muy pronto será que el año acaba de empezar. Por ello, y siguiendo una tradición personal desde hace ya una década, no os voy a pedir que empecéis el año con falta de oxígeno y una tos escandalosa, sino quiero ir hasta el infinito y más allá, y darte mi felicitación de la única manera que me es posible hacerlo, posteándola.

Se trata de una costumbre, como digo, habitual en años anteriores y que comparto vía móvil con mis amig@s, poniéndome como único requisito su originalidad y fuera de tópicos. Espero que la de este año, siga en esta línea y de veras os agrade.

Hasta el día que consiga que hagan una figurita de mi persona y la incluyan en el Belén junto a personajes célebres como el pastor de ovejas, el buey, el “caganer” o la mula, seguiré mandando esos mensajes cortos de texto a mis seres queridos. Y desde hoy, también en Irlhadia.

Hoy es 31 de diciembre del 2008, y te quiero decir que:

Para el 2009, sé solvente,
no hipoteques tu alegría bajo ningún concepto.

Mantén el interés alto en tus acciones,
amortiza tus errores, y descuenta las cosas
que han podido hacerte daño.

Invierte en ti, y verás que tu vida
se revalorizará a corto plazo.

¡Te deseo un rentable y feliz 2009!

sábado, 20 de diciembre de 2008

Testimonios directos de la crisis

Perfil del empresario:

Nombre: Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás...
Dedicación profesional: repartir regalos por todo el mundo
Situación Civil: Casado
Testimonio: "Jo, jo, jo, recortando gastos, despidiendo elfos y renos e importando juguetes desde china. Así gano más popularidad y dinero que esos 3 reyes de pacotilla... Jo, jo, jo"

Perfil del empleado:

Nombre: Rudolf
Dedicación profesional: En paro
Situación civil: no forma parte de la civilización
Testimonio: "Desde que el gordo me echó a la nieve sin indemnización alguna, empleo el tiempo libre poniéndole los cuernos con su esposa."

sábado, 13 de diciembre de 2008

A todos, un año de humor y sonrisas

Agradezco a los miembros que forman Observador Virtual, así como sus lectores, la dedicación, el análisis y por qué no decirlo, la intensa colaboración ejercida en el transcurso de este blog colectivo, de la forma que mejor sé.

Gracias por formar parte de este equipo, gracias por dejarnos conocerte mejor.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

lunes, 8 de diciembre de 2008

Instinto Navideño



No sé qué es más divertido, si la Navidad, con todos los adornos urbanos vaticinándola un año más; o preguntarme por todo aquello que fue necesario para conseguirla...

Y es que dudo mucho que, al margen de cuestiones religiosas, Papá Noel tuviera que hacer oposiciones para tener un trabajo fijo de por vida, y sólo trabajando un día al año ¿No es raro?... Aquí hay tongo. Lo mismo que su residencia esté fijada en el Polo Norte, ¿por qué? Muy sencillo. Evasión de impuestos, claramente. O si no, ¿quién en su sano juicio iba a mantener la seguridad social de tantos elfos trabajando sólo un día?

Pero eso no es todo... ¿Y los juguetes, de dónde vienen? La creencia popular es que son los elfos quien los construye, pero aunque esto era cierto, a partir de la década de los 80, la Unión Europea le exigía un certificado de calidad en sus juguetes que, obviamente, no tenía. Así que, intentando poner un remedio eficaz y barato, negoció con las jugueterías chinas, las cuales no le exigían nada. De hecho, Papá Noel despidió a todos sus elfos y contrató a estos chinos, puesto que hacían más horas y su sueldo, era bajo. Total, como no se distinguían mucho de los primeros, por tener los ojos rasgados, pues nadie iba a notar la diferencia.

Lo de Rudolf es más complicado. Que un reno hable, vuele, y soporte tres toneladas de peso mientras lo hace durante unas doce horas, es anti natural. Es que me lo imagino tomando el té con Los 3 Fantásticos, mientras levita. Y claro, es amigo del Stallone, de Schwarzenegger ese (que conste que lo he tenido que buscar en internet) y de algunos cuantos más musculitos, por eso siempre tienen los mejores regalos. Que el Arnold le dice "Oye, yo quiero ser gobernador de California", pues nada, ¡concedido! Que el Stallone le dice "Oye, quiero hacerme otra operación estética en la cara y que me quede como el culo", pues nada, ¡concedido! Ay, este Rudolf... Seguro habrá algunos que querrán diseccionarlo. Y claro, ya que estamos en Navidad, papeárselo en la cena.

No obstante, yo siempre he sido más de Reyes. Los camellos no hablan ni vuelan. Aunque eso de ponerles un vasito de leche y unas galletitas para que beban y coman lo pasaremos por alto esta vez... Está bien. Estamos en horario infantil. Seamos como ellos y sonriamos, que siempre viene bien.

lunes, 1 de diciembre de 2008

¡No me despiertes aún, por Dios!


Al igual que mucha gente, madrugo muy temprano. Y al igual que mucha gente, me cuesta hacerlo, porque eso de que "a quien madruga Dios le ayuda", me suena a tomadura de pelo... Es más, Él, siendo el Todopoderoso, y pudiendo hacer lo que realmente le dé la gana, ¿va a querer levantarse antes del resto de mortales para ayudarles a quitarles sus legañas? ¡Vamos, ni de coña! Contar con ello es como creer que Dios existe y se llama despertador, con función de radio y hasta diez melodías diferentes para cargarte el único sueño que vas poder recordar en mucho tiempo... Esto es uno de los motivos que me llevaron al agnosticismo, ya que fastidia bastante tener un sueño de esos que no tienes ni en sueños en la vida real y va y se corte en el momento más culminante... Todo porque, madrugando, Dios nos ayuda a... a... soñar despiertos que algún día nos tocará La Primitiva, pero como digo, eso no ocurrirá... ni en sueños.

sábado, 25 de octubre de 2008

¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas en mi pupila tu escote de yogur…


Hace años me dedicaba a escribir poemas. Incluso participé en concursos, aunque por aquel entonces consideraba la poesía como todo aquello sin sentido que rimara entre sí y claro, de ganar ganar, lo que se dice ganar algo, no gané mucho, pero una cosa era cierta: caí en el anonimato al igual que otros tantos, con mucha poesía y decoro, eso sí. Yo me decía: “Ya está, la excusa perfecta para escribir surrealismo” y no sólo buscaba en las enciclopedias palabras aleatorias y sin ningún lazo de unión como cohete y Alburquerque, como camión y corazón, como Aznar y rebuznar (vaya, esta última sí está relacionada), sino que además intentaba hacer una especie de slogan entre ellas, y si bien es cierto que mi arte no lo entendió mucha gente, también he de decir que, al igual que mis versos, conseguía el mismo efecto de discordancia entre las chicas y yo.

Shakespeare lo tenía mucho más fácil en su época. Escribió lo fácil, lo que las chicas quieren oír, unos versos para adularlas y caer rendidas a sus pies, sin tener en cuenta que nos lo estaba poniendo muy difícil a las generaciones siguientes. Fue un acto muy egoísta por su parte. Estoy seguro que fue a la biblioteca y se le dio mucho mejor eso de unir varias palabras. Tal es así que un buen día, encontrándose rodeado por una legión de chicas en plena calle, se cruzó con un amigo suyo, saludando éste al famoso dramaturgo:

-¿Qué tal, Shakespeare? Serás afortunado, cabroncete…
-Ser o no serlo, he ahí la cuestión…

Lo que indica que Shakespeare, tanto si plagió o no sus famosas obras de otra persona, no estaba dispuesto a ser un pringado. E hizo lo más sensato, ser escritor y parecer serlo con sencillos pareados, para que las mujeres sintieran atracción hacia él. Por ejemplo, en la obra Sueño de una noche de Verano, está lleno de ellos. Recuerdo que hace años se hizo una versión cinematográfica de esta obra y me gustó, aunque no recuerdo muy bien de qué iba; lo cual es curioso, porque cuando se estrenó, fui a verla nada menos que dos veces. Son de esas cosas estúpidas que en ocasiones haces en la vida, y que principalmente es a causa de:

A: estás aburrido y no tienes mejor cosa que hacer, ó
B: estás enamorado de una persona que te incita a hacer estupideces sin ton ni son.

Sea como fuere, la finalidad, la meta, era hacer el estúpido. Así pues, qué mejor manera que enamorarte porque no tienes otra cosa mejor que hacer. Para que luego digan que el amor es ciego, claro. Si lo fuera, ¿qué razón hay para que una persona vaya, no una sino dos veces, a ver la misma película en la misma semana?

Y no sólo entré, como digo, por segunda vez. También conseguí fingir que me sorprendía cuando ocurría algo de relevancia, o en los momentos de mayor sensibilidad me acercaba el dedo al ojo simulando que me limpiaba las lágrimas, o intentaba por el contrario coger un puñado de sus palomitas resistiéndome a meterle mano en las escenas intensas de amor.

Sin embargo, de lo único que me daba cuenta, según pasaba el tiempo, era que ver la misma película llegaba incluso a cansar, a aburrir, por mucho que fuera del mismísimo Shakespeare, y resultaba inevitable la tentación de bostezar, aunque si como digo me enamoré por aburrimiento, ¿sería estúpido pensar que ella se aburría conmigo? No había tiempo: los protagonistas se habían besado ya y en el interior de la sala se avecinaba un final apocalíptico; palomitas y botellas de todo tipo tiradas por el vasto suelo pegajoso, luces encendidas..., y lo peor: el niñato que se había pasado las dos horas anteriores dando pataditas con el pie desde el asiento trasero podía, de golpe, parar. La película llegaba a su fin, y mis señales por intentar llamar su atención no habían resultado ser de ningún modo exitosas. No se me ocurría decirle nada, digamos, nada poético (algo que ella pudiera entender), para poder camelármela. Lo dicho: Shakespeare lo hizo por mí, y mientras ella se quedó encantada con aquella muestra aberrante de poder lingüístico y seductor, yo, de nuevo, pasé al anonimato.

Al menos, qué decir… Me quedó la vena poética, sin surrealismos. Y días después me vino la inspiración de copiar íntegramente un poema de Gustavo Adolfo Béquer, coetáneo por varios siglos al inglés y escribiendo en perfecto castellano, en una nota de color muy mona perfumada hasta las trancas de colonia barata. Tras asegurarle que esos versos (los cuales no entendía ni el título) eran míos, me besó en la mejilla y rápidamente, me agradeció el gesto pero que tenía que irse deprisa porque había quedado con un chico el cual le interesaba mucho porque era capitán de no sé qué equipo de fútbol…

“Debo irme ya, llego tarde. Eres un gran amigo, ciao”, añadió poéticamente mientras marchaba, dejándome su aroma a paso ligero. Y yo ahí, el gran amigo, aguantando al tipo de la cara estúpida que estaba hace unos instantes en frente de ella, fuera de mí, como si hubiera deseado entonces, con todas mis ganas, tener otras cosas mejor que hacer que dedicarme a aburrirme tan desesperadamente de aquel modo, casi al borde del llanto. Fue entonces cuando comprendí que la mayor estupidez del ser humano no es el simple hecho de enamorarte, sino tratar de justificar de todos sus inconvenientes a través de la poesía, tal y como se hacía antes. Y esto, ya de por sí, suena muy aburrido…

viernes, 24 de octubre de 2008

¿Sonreímos un poco?


-Haber, una tabla de patés y quesos! ¿Te parece?
-Eso de entrante, ¿no?
-¡¡¡Claro!!! De segundo, nos pedimos un “Omelette du gromage”,acompañado de un Château Margaux…Hummmm
-¿Y de postre, qué vamos a pedir de postre?
-Gâteau au Chocolat à Brandi
-¡Excellent !
-¿Qué, te hace el menú?
-Sí cariño, sí
-¿Entonces qué me dices?
-Pero qué tonto te pones…
-Anda, dime que no tengo buen gusto…
-Que sí, hombre que lo tienes, pero haz el favor de dejar de soñar y cómete las lentejas con chorizo!!!
-Siempre me tienes que romper los sueños…
-A ver si lo entiendes, ¡que estamos en crisis!
-Mujer, cómo te pones…si sólo era hablar en voz alta.
-Pues ves midiendo las palabras que como nos falten las lentejas, se te romperán como los sueños…¡ay, qué hombre!