
Al igual que mucha gente, madrugo muy temprano. Y al igual que mucha gente, me cuesta hacerlo, porque eso de que "a quien madruga Dios le ayuda", me suena a tomadura de pelo... Es más, Él, siendo el Todopoderoso, y pudiendo hacer lo que realmente le dé la gana, ¿va a querer levantarse antes del resto de mortales para ayudarles a quitarles sus legañas? ¡Vamos, ni de coña! Contar con ello es como creer que Dios existe y se llama despertador, con función de radio y hasta diez melodías diferentes para cargarte el único sueño que vas poder recordar en mucho tiempo... Esto es uno de los motivos que me llevaron al agnosticismo, ya que fastidia bastante tener un sueño de esos que no tienes ni en sueños en la vida real y va y se corte en el momento más culminante... Todo porque, madrugando, Dios nos ayuda a... a... soñar despiertos que algún día nos tocará La Primitiva, pero como digo, eso no ocurrirá... ni en sueños.
