Comienza un nuevo “curso” escolar político y social.
Todo seguira por el mismo cauce sin salirse un ápice del camino marcado, estamos ante loros que repiten sonidos, grabadoras de palabras que duplican y reproducen lo que oyen, por conclusión todo el mundo acabara hablando de lo mismo. Sin analizar y valorar si eso es lo que verdaderamente importa a la gente.
Recuerdo tiempos pasados, cuando la bonanza macroeconómica invitaba a consumir y endeudarse por encima del verdadero poder adquisitivo de un asalariado medio-bajo español, la opinión pública estaba más preocupada de donde pasaría las vacaciones de Semana Santa o en que restaurante cenarían la noche del sábado. En aquellos tiempos de vino y rosas "la zona mileurista" era una rareza singular un blog; adivino y agorero donde se comentaba y compartía incertidumbre y otros leían de pasada sin dedicar demasiada atención.
Tuve la oportunidad de crear este blog hace más de tres años para plasmar las denuncias que llevaba realizando en las cartas al director que publicaban en prensa escrita; la precariedad laboral, la explotación, la discriminación, los abusos, las mentiras de los políticos…
En aquel momento encontré Internet (o el me encontró a mi) es un medio que permite llegar más lejos y a mayor número de lectores y por eso decidí poner los cinco sentidos en publicar mis inquietudes.
Año tras año iba denunciando la que se avecinaba mientras todos vivían por encima de sus posibilidades y decían “¡esto es para siempre!” entre tanto los salarios se estancaban y los beneficios se repartían en lugar de ser administrados y reinvertidos. Una vez explotada la burbuja de la cruda realidad, nos han vendido que no hay ni dinero ni culpables solo victimas y millones de personas sentenciadas sin empleo que dentro de unos meses pasaran a engordar la cifra de ciudadanos dentro del índice de pobreza, de este país octava potencia del mundo paladín de la economía emergente y ejemplo de creación de empleo y riqueza ya no queda nada.( ¡Ja! y había quien se lo creía)
Hace unos años los mileuristas eran principalmente jóvenes que no podían independizarse y por supuesto debían descartar la compra de un piso empujados a compartir vivienda con personas en su misma situación.
Ya nadie habla del mileurismo ni de la amplia franja de edad del mileurista. Con cuatro millones de parados el mileurista es un ser agraciado con el premio gordo de la lotería laboral y casi todo el mundo sueña con el diploma de mileurista precario.
¿Y si todos perdiéramos el miedo a quedarnos sin trabajo y nos pusiéramos de acuerdo en negarnos a trabajar en estas condiciones? ¿Se lo imaginan? Exigir el cumplimiento de la constitución y los derechos que año tras año se usan para conseguir votos pero se olvidan una vez pasada las elecciones. Con los ciudadanos alzando la voz pidiendo lo que por derecho propio les corresponde; el país paralizado, los poderosos contra las cuerdas y los políticos acongojados con un fuerte dolor de cabeza, por tener que pensar en algo más que no sea ellos mismos y sus intereses de partido.
Basta de despidos baratos, salarios de miseria, contratos vergonzosos, becarios que trabajan gratis para empresarios sinvergüenzas, sindicatos vendidos al poder, engaños, mentiras, inutilidad de políticos inmunizados contra todo, de apretarse el cinturón siempre los mismos, de inyección de capital a los que más han ganado menos perdido y más siguen ganando.
Algo pasa con este país que no valora a sus trabajadores, llenos de energía, vitalidad, sueños, capacidad de trabajar y de seguir formándose. Quizás esa no era la razón por la que venían a invertir las multinacionales. Entonces es que siempre nos han engañado con el I+D+I y lo importante para los empresarios es suelo industrial gratis a cambio de futuros empleos, ventajas fiscales, un trabajador cualificado, un contrato precario y un puesto de trabajo con un coste laboral subvencionado y barato.











