
Hace tiempo que leí un libro titulado "Aprendiz de Sabio" de Tierno Bernabé, que me encantó, y del cual aprendí bastante de él, y que yo os recomiendo, por lo que hoy quiero compartir con todos vosotros, lo que, a continuación voy a transcribiros, que es una parte de ese libro, la que se trata del tema de la crítica que todas las personas hemos hecho hacia otras alguna vez sin mala intención, y que, otras personas con otras intenciones totalmente distintas, también; por lo que, a veces, la crítica puede ser beneficiosa, esto es, constructiva, pero otras veces puede ser todo lo contrario, negativa o destructiva.
LA BUENA CRÍTICA: EN EL SENTIDO DE DETECTAR UN DEFECTO O PROBLEMA CON EL ÁNIMO DE AYUDARLES:
1.- No se hace desde el odio, la envidia o los deseos de venganza, sino desde el amor, la bondad y el deseo de ayudar, tratando al criticado tal y como uno mismo desearía ser tratado.
2.- Quien hace la crítica lo hace con mucho tacto, delicadeza e inteligencia. Por eso de ningún modo se pone a sí mismo como ejemplo de persona perfecta, muy al contrario, antes de ver la paja en el ojo ajeno, es sincero y admite que él también tiene una viga en su propio ojo. Es decir, se critica a sí mismo antes de criticar.
3.- Busca soluciones, ofrece alternativas, recuerda a la persona criticada todo lo que tiene de positivo y valioso, le demuestra fe plena en que logrará superar sus limitaciones y no la critica ni la destruye, sólo juzga conductas y comportamientos.
¿QUÉ HACER ANTE UNA PERSONA QUE SOLO BUSCA TUS DEFECTOS? (LA CRÍTICA DESTRUCTIVA):
a) No estar jamás disponible para este tipo de personas y huir de ellos como de la peste. Solamente escucharás una crítica, venga de donde venga, que cumpla los tres requisitos anteriores de la buena crítica.
b) Ten presente que quien no respeta tu dignidad, carece de ella y no merece tu respeto, retírale tu amistad y confianza y déjale con sus críticas.
c) La mala crítica sólo la ejercen ratas de alcantarilla que necesitan ocultar sus miserias mostrando tus defectos y presentándote como un indeseable para aparecer ellos como seres estupendos.
d) La prueba mas evidente de que te están haciendo una crítica destructiva, que no debes consentir, la tendrás al ver que van a por ti, a destruirte y anularte; no critican tus acciones, tu rendimiento, tu conducta, te critican a ti. Además el crítico destructivo es incapaz de encontrar lo bueno y noble que sin duda tienes como cualquier mortal.
No hay montaña sin niebla, ni horizonte sin nubes, ni año sin catástrofes, y tampoco existe un ser humano con valía y con méritos que no tenga que pagar el precio de ser criticado y calumniado. ¿Cuál es el motivo, la verdadera causa?. Que no es fácil soportar el éxito, el mérito del prójimo y que la envidia nos acompaña a todos de por vida. Es verdad que a unos más que a otros.
¿Cuál debe ser tu actitud como aprendiz de sabio? Recordar siempre que, como decía Napoleón, “La envidia es una declaración de inferioridad”, y en consecuencia quien te critica y no para de buscar defectos y miserias en tu vida es un pobre desgraciado, muy acomplejado, que, consciente de su insignificancia, dedica su tiempo a encontrar la forma de hacerte daño, cuando en el fondo no hace sino levantarte un monumento con su envidia y su tristeza al reconocer tus méritos y cualidades.
Hay una forma de ser invulnerables a las críticas de los envidiosos que, como la avispa, recorren la piel buscando alguna herida, defecto, en que picar y herir. ¿En qué consiste? En hacerles ver que sus críticas, sus ofensas, su dedicación plena a hacernos daño no son sino una prueba palmaria de la importancia que nos conceden.
Tenemos que ser para ellos muy valiosos e importantes y tienen que envidiarnos mucho si dedican su tiempo y su vida a buscar nuestra desgracia en lugar de emplearse de lleno a vivir su propia vida y a ser felices. ¿No son dignos de compasión estos pobres desgraciados que cometen la incomprensible estupidez de perder el tiempo en perjudicar al prójimo?
1.- No se hace desde el odio, la envidia o los deseos de venganza, sino desde el amor, la bondad y el deseo de ayudar, tratando al criticado tal y como uno mismo desearía ser tratado.
2.- Quien hace la crítica lo hace con mucho tacto, delicadeza e inteligencia. Por eso de ningún modo se pone a sí mismo como ejemplo de persona perfecta, muy al contrario, antes de ver la paja en el ojo ajeno, es sincero y admite que él también tiene una viga en su propio ojo. Es decir, se critica a sí mismo antes de criticar.
3.- Busca soluciones, ofrece alternativas, recuerda a la persona criticada todo lo que tiene de positivo y valioso, le demuestra fe plena en que logrará superar sus limitaciones y no la critica ni la destruye, sólo juzga conductas y comportamientos.
¿QUÉ HACER ANTE UNA PERSONA QUE SOLO BUSCA TUS DEFECTOS? (LA CRÍTICA DESTRUCTIVA):
a) No estar jamás disponible para este tipo de personas y huir de ellos como de la peste. Solamente escucharás una crítica, venga de donde venga, que cumpla los tres requisitos anteriores de la buena crítica.
b) Ten presente que quien no respeta tu dignidad, carece de ella y no merece tu respeto, retírale tu amistad y confianza y déjale con sus críticas.
c) La mala crítica sólo la ejercen ratas de alcantarilla que necesitan ocultar sus miserias mostrando tus defectos y presentándote como un indeseable para aparecer ellos como seres estupendos.
d) La prueba mas evidente de que te están haciendo una crítica destructiva, que no debes consentir, la tendrás al ver que van a por ti, a destruirte y anularte; no critican tus acciones, tu rendimiento, tu conducta, te critican a ti. Además el crítico destructivo es incapaz de encontrar lo bueno y noble que sin duda tienes como cualquier mortal.
No hay montaña sin niebla, ni horizonte sin nubes, ni año sin catástrofes, y tampoco existe un ser humano con valía y con méritos que no tenga que pagar el precio de ser criticado y calumniado. ¿Cuál es el motivo, la verdadera causa?. Que no es fácil soportar el éxito, el mérito del prójimo y que la envidia nos acompaña a todos de por vida. Es verdad que a unos más que a otros.
¿Cuál debe ser tu actitud como aprendiz de sabio? Recordar siempre que, como decía Napoleón, “La envidia es una declaración de inferioridad”, y en consecuencia quien te critica y no para de buscar defectos y miserias en tu vida es un pobre desgraciado, muy acomplejado, que, consciente de su insignificancia, dedica su tiempo a encontrar la forma de hacerte daño, cuando en el fondo no hace sino levantarte un monumento con su envidia y su tristeza al reconocer tus méritos y cualidades.
Hay una forma de ser invulnerables a las críticas de los envidiosos que, como la avispa, recorren la piel buscando alguna herida, defecto, en que picar y herir. ¿En qué consiste? En hacerles ver que sus críticas, sus ofensas, su dedicación plena a hacernos daño no son sino una prueba palmaria de la importancia que nos conceden.
Tenemos que ser para ellos muy valiosos e importantes y tienen que envidiarnos mucho si dedican su tiempo y su vida a buscar nuestra desgracia en lugar de emplearse de lleno a vivir su propia vida y a ser felices. ¿No son dignos de compasión estos pobres desgraciados que cometen la incomprensible estupidez de perder el tiempo en perjudicar al prójimo?