jueves, 20 de noviembre de 2008

¡Ay, que me da la risa!


Este pasado martes fui testigo de mi propia resurección como persona. Fui nombrado monitor de risoterapia de mi ciudad.

Para quien no lo sepa, la risoterapia es una técnica basada en la risa y el buen humor para mejorar la calidad de vida, combatir el estrés y pasar de los malos rollos en general. Y no sólo eso, sino que está comprobado científicamente que la risa proporciona seguridad, serenidad, y refuerza las defensas del sistema inmunológico, lo que permite que nuestro cuerpo y mente sean más fuertes. Además, la risa es un antiedad tan efectivo que cada vez que uno ríe, elimina miles de toxinas nocivas, permitiendo que, casi sin darnos cuenta, limpiemos nuestro organismo de manera involuntaria.

Así, estar al frente de un taller de este tipo me llena de orgullo, de satisfacción y de poder, porque eso significa que estoy capacitado para repartir a punta pala risas por doquier a quien lo necesite.
Y métodos no me faltan, os lo aseguro... ¡Je je!

Olvídate de la crisis, olvídate de la política por unos instantes... Reivindica lo simple y dedícate una sonrisa: tu mejor amigo eres tú... ¡No te defraudes y ríe más a menudo si no lo haces!

¡Saludos, Observador Virtual!

4 comentarios:

CharlyChip dijo...

Pena de distancia, ahora mismo me apuntaba ;-)

Un abrazo Miguel

Andrés Paredes dijo...

Seguro que la elección no ha sido casual.
Han elegido al más “cachondo” del lugar, el más indicado para el puesto, ganado a pulso haciendo reír al personal.
¡Que no decaiga la fiesta…!
Un saludo.

Marinel dijo...

Muy bien, Miguel.Hay que reir,y hay que hacerlo mucho.Es una terapia sana, que rejuvenece, que ensancha los pulmones y ennoblece el espíritu dulcificando el ambiente agarrotado en el que vivimos...
Enhorabuena por hacer reír...
Besos.

Beeril dijo...

Mis 3 incondicionables amigos...

GRACIAS A TODOS!