sábado, 27 de septiembre de 2008

Mas alla de las palabras...




Vivimos en el tiempo de las promesas, los halagos y lisonjas sin freno al talento personal, que muchas veces no existe, movido solo por el deseo de atraer voluntades y a apoyos a un fin espurio... Estamos sumidos en la era del marketing.

Cualquier camino es bueno para alcanzar el propósito en la edad de la mentira.

Políticos, vendedores, "artistas", "científicos" o simples compañeros de camino que pretenden obtener una ventaja mediante la mentira siembran nuestro camino con las minas de la palabra facil o el silencio oportuno que ensalzan mentiras y callan verdades...

Lo mas lamentable de esta situación es que tienen éxito porque disponen de las herramientas necesarias y manejan la táctica y la estrategia de modo adecuado. Saben cuando han de halagar, como han de hacer para convertir una mentira en plausible, cuando han de callar...

Todos los avances del espíritu humano son utilizados por esta panda de miserables para deformar la verdad con talento...

Lo más lamentable es que caemos facilmente en sus trampas porque saben utilizar nuestras debilidades y virtudes a su conveniencia. Ni siquiera necesitan esforzarse demasiado en utilizar sus talentos... Los mediocres también sirven, con un cursillo de formación acelerado, para conseguir el éxito en esta farsa.

Cualquier camino es "bueno" para obtener el único éxito que trae todos los demas, el dinero... Consigo trae el poder que compra y manipula la verdad, las leyes, el talento prostituido, los halagos rastreros e incluso el éxito social y el sexo facil.

Vivimos en la época de la hipocresia y la falsedad donde los secretos a voces se silencian si las víctimas de la falsedad pueden ser acalladas. Se justifica cualquier medio y se construyen grandes castillos de papel para crear la "realidad". Vivimos en la época del gran hermano... No, no hablo de esa farsa metodica clasificada "Z" que se escenifica en la televisión, hablo del gran hermano controlador, vigilante, mezquino y ansioso del gran poder destructor sin talento, de un gigante polifemo podrido hasta la médula que nos impregna con su miasma maldito en el día a día.

3 comentarios:

Beeril dijo...

Más allá de la crítica oportunista y sin fundamento, creo sinceramente que hay que tener talante para sortear y por qué no decirlo,invitar a los que critican a colaborar por una causa común que nos afecte a todos.

Lo que me parece realmente patético es que se critique y se haga mal, y que las soluciones que se aporten no sólo sean beneficiosas para su propio bolsillo, sino que además, perjudiquen socialmente a la inmensa mayoría.

CharlyChip dijo...

El márketing o la publicidad en si mismos no tienen nada de malo. Lo horroroso es el modo en que se uliliza y los fines que se pretende.

Al final lo que hace algo malo o bueno no es la herramienta con la que se lleva a cabo, es la intención y el propósito del que la usa.

En esta época, en que la imagen a través de la cual nos ve el mundo, es tan importante, la responsabilidad de quién domina este arte es enorme.

Tanto para lo bueno como para lo malo su trabajo dirigue la atención del espectador o la aleja con su arte.

Es necesario reflejar la realidad, suavizando las aristas o destacándolas cuando es preciso.

El poder de la palabra, de la imagen, son vitales en un mundo en que todo se ve, se escucha y se lee.

Un saludo

CharlyChip dijo...

No se si me has entendido Miguel pero estoy hablando de la política, de las campañas de imagen, de la batalla por la captación para la "causa" de figuras relevantes y que en general en este y otros aspectos de la vida se centra excesivamente la atención en la imagen pública restando importancia al nucleo de los problemas que un objeto o servicio pretende resolver.

Lo malo es que en esta batalla a veces se deja demasiado a un lado la verdad y la ética dando excesiva prioridad al éxito.

Un saludo