jueves, 21 de mayo de 2009

Señores diputados, odio la vaciedad de sus ecos perrunos

Nuestros queridos diputados insisten en repetir sus frases como si hablasen al interior de una caracola, tal vez por lo mucho que les gusta escuchar su propia voz, todo se pega menos la hermosura... Hasta a mi se me está pegando un poco, tendre que ponerme una vacuna. Ni la gripe A se propaga como estas manias de nuestros queridos "artistas" de la política. Su aborrecible verborrea es un antídoto natural contra la fiebre de la palabra inutil, mentirosa y rastrera.

¿Nos toman por tontos? Que pesada mania de repetir las frases... ¿Es un tic profesional, es que realmente son tan memos como parecen o nos creen sus iguales en tan "brillante característica" lingüistica y mental?

Por favor, callen a su perro del eco deplorable... Solo las tripas se me conmueven con sus ecos y únicamente para producir diarrea mental... ¡Señor, que manias...! Que les enseñen a hablar de nuevo... antes de soltarlos al circo mediocre de la mentira de falso propósito.

3 comentarios:

4t2a dijo...

A la pregunta que me hiciste unos días atrás.

La única manera de conseguir algo és a partir de la experiencia colectiva. Esa experiencia es la que hizo que CCOO en los 60-70 fuera un movimiento social, puesto que los que sufrían decidían. Luego pasó a ser un sindicato, y los que deciden no comparten la experiencia colectiva. He ahí la clave. Las reivindicaciones del chupatintas podrán ser todo lo justas que sean, pero no funcionarán.

Des de un blog no se puede hacer nada más que recoger inspiración. Puede que haya algna manera de convertir los blogs en algo más allá, auqnue a mi no se me ocurre nada.

Por eso cosas como las cooperativas de consumo son una de las armas que yo opino más poderosas. La experiencia colectiva de buscar los proveedores, de compartir, de decidir colectivamente que se compra, y a partir de aquí influir en los proveedores, en los productores y allí donde se pueda llegar. Son herramientas lentas, pero contra más miras allí más te olvidas de que existen políticos.

Julio dijo...

Son mediocres, mienten sin pudor, y lo que es peor parece que les da resultado.
Un abrazo

Marinel dijo...

Son absolutamente deprimentes y si echas mano de las emerotecas, te das perfecta cuenta de que lo que tú dices es cierto.Tienen diarrea mental y lingüística. Se repiten hasta la saciedad; y lo peor no es eso, que ya de por sí es deplorable,si no que dicen las mismas mentiras una vez y otra sin ningún pudor.
Es curioso, pero anoche mismo, mi hijo me enseñó un trabajo que tiene que hacer en la universidad de periodismo sobre este tema; y trajo unos documentos de la trayectoria política verbal de algunos políticos...
Y no por sabido, deja de ser asombroso...
Nos reímos los dos un montón, pero por no llorar,que vaya tela!
Besos.