sábado, 27 de septiembre de 2008

No es de color de rosa.

Hoy, me ha dado por pensar en la programación televisiva de nuestro país. La verdad es que la veo poco y reconozco sin asomo de vergüenza, que veo Disney Channel, más que ninguna otra. Y es que tener una niña de seis años, es tener una niña de seis años…
Recapacitar sobre este tema, me ha venido tras ver parte de dos programas que hicieron anoche a horas en los que debería haber estado durmiendo y soñando con los angelitos, porque trabajo los Sábados medio día y mi cuerpo grita pidiendo descanso.
Yo, como siempre, nada de caso le hago y miro la tele.
El caso es que miré un trozo de “Comando actualidad” y otro de “Callejeros”. Dos programas que me parecen interesantes, aunque los temas tratados me duelan o parezcan deprimentes.
Son temas estos, que escuecen, que despiertan del letargo, que abren los ojos que permanecen cerrados a cal y canto ante los problemas de muchas personas que malviven, que sufren y padecen hasta límites insospechados.
Definitivamente, te hacen revivir a la realidad más cruda que permanece sumergida en este país en el que parece que queramos vivir el sueño del no pasa nada, del todo pasará, del todo tiene arreglo. Y nos dejamos arrastrar por esos pensamientos que abotargan nuestros sentidos y acomodan nuestra existencia.

Ver que a una anciana la echan de la casa donde ha vivido toda su vida, que la desahucian y la ponen de patitas en la calle por orden de sus propios nietos…¡es estremecedor!
Observar como siete ancianas son manipuladas con molestas obras que hacen que sus casas se vayan derrumbando; haciéndolas vivir en condiciones infrahumanas, para que las desalojen tras toda una vida viviendo en ellas, y sin soluciones palpables…¡es nuevamente estremecedor!
Saber que hay personas que malviven con pensiones de trescientos o cuatrocientos euros al mes, me parece incomprensible. Estas personas hacen auténticos juegos malabares para poder alimentarse, por ejemplo. Sin ir más lejos, han de realizar algunas comidas (o muchas) en lugares para indigentes.

Ver como la gente espera ansiosa en la puerta de los hipermercados la hora en la que sacan la basura, para poder coger algo que llevarse a la boca…ufff, amigos, cómo duele.
Duele más, que saber que toda esa basura de las grandes superficies, podría dar de comer a montones de personas, tan sólo teniendo la precaución de dársela unos días antes de que caduque. Y eso duele mucho.
¿No es mejor eso que tirarla? ¿No es infinitamente mejor dar al necesitado directamente que esperar que lo cojan de la basura?
En fin, que no todo es de color de rosa.
Ya lo sabía; lo sé, pero no deja de impresionarme el hecho de que no me sorprenda tanto ya. De que mi capacidad de ver el dolor ajeno sea amplia. De que pueda mirar un programa como cualquiera de estos y no me sonroje de vergüenza.
Puedo verlos. Y si fuese una persona con la calidad humana que debería tener, no podría ver semejante desatino.
Y sin embargo, ahí estoy: mirando la tele espantada, pero sin apartar la vista de la pantalla…

7 comentarios:

CharlyChip dijo...

Solo te puedo responder con lo que una vez escribí en QUE:

Bajo la sombra de un olivo palpito sobre la tierra marchita... Mi corazon flota en un mar de sombra regada con sangre...la de los mártires que deja el sol al ponerse cada día...cuando los justos sirven de alfombra a los poderosos...que cargan en sus alforjas la comida que ha de sobrar, el dinero que tras si deja el hambre y el peso del sabor amargo de las balas en los corazones puros...

Y a mi alrrededor...los hombres, las mujeres, los niños...,robando al amanecer que ya casi asoma, el aire que respiran...

¿Dónde fue que perdimos el camino...? Yo, al nacer, perdí el mio, pero todavía vivo, robando al amanecer el aire que aun respiro.

Un abrazo

Marinel dijo...

Amigo mio...no hace falta decir nada más...
Un beso.

CharlyChip dijo...

Es de lamentar que ni siquiera aquello que sobra y se va a tirar se da de forma un poco más decorosa a los que carecen de lo mas elemental.

Recordemos que el mundo económico nos ha dado sobrados ejemplos de como la elevación de los precios para obtener mas beneficios soporta en su "ética" incluso la quema de comida. Igualmente el interes económico justifica la provocación de guerras, la creación de dictaduras y otras muchas lindezas...

Eso da de si la naturaleza humana, particularmente desde la "ética" libre de responsabilidad humana de los "negocios" y la política. Maquiavelo vive...

Mientras estemos aqui para hablar de lo hermoso, de lo verdaderamente humano y tambien lo estemos para denunciar las causas del hambre, el miedo y la miseria aun habrá algo de esperanza.

Un cordial saludo y como no un par de besos.

Beeril dijo...

Estos programas, a la vez, no están para informar, sino para vendernos la sensibilidad de otros para que sigamos viendo el reportage con algo que sólo vivimos cerca del televisor.

Julio dijo...

Yo también vi el programa Callejeros, y la imagen impactante de la gente recogiendo lo que tira una gran superficie y cruzándola calle una terraza de una cafetería llena.

Luego por la mañana me desayuno con declaraciones de políticos como Ibarretxe en su país de las maravillas, mientras tanto diariamente jóvenes vascos al paro, familias en el país vasco que tienen que dejar sus casas por el terrorismo, deficiencias en sanidad, en carreteras, los precios por las nubes, etc.

Pero no solo este señor, si volvemos la vista al gobierno que debe cuidar de los que gobierna, también en su país de las maravillas, alguien debería mandarles uno de estos programas de Callejeros, cuando se darán cuenta que las personas nos da igual en donde estemos y como se denomine el terreno, queremos tener una vida digna, disfrutar de nuestro entorno alegrarnos por nuestras familias y nuestros amigos, en definitiva trabajar, tener un techo donde meternos y disfrutar de y con los nuestros, y que los demás puedan hacer lo mismo.

Pero sí que es verdad que nos tienen estudiados colectivamente, y nos tratan como tales

CharlyChip dijo...

No solo lo vivimos cerca de la tele Miguel, en mi propia calle veo día a día como la gente recoge cosas de la basura, veo también las colas para alimentarse y asearse de gente que vive en la calle o simplemente acuden a comer en el lugar o para llevarse la comida a casa porque no tienen suficientes ingresos con su jubilación.

Cerca de mi casa se de quien ha vivido solo y sin familia, abandonado y postergado por las instituciones hasta que alguien, a titulo personal ha levantado la mano para mover la rueda de la fortuna de las instituciones.

La sensibilidad y la experiencia no es algo que un programa pueda "vendernos", solamente despierta los recuerdos y devuelve las experiencias al primer plano de la atención. Con suerte también provoca a las manos a escribir o mejor aún a emprender acciones.

A pesar de mi pesimismo en la expresion todavía creo un poco en el ser humano, valoro lo que en el día a día hace mucha gente y en el fondo de mi guardo siempre una sonrisa, a veces una carcajada, esa que tu me arrancas con tus posts ;-).

Un abrazo

CharlyChip dijo...

Me ha gustado tu presentación para perfil.

Tu sensibilidad y fluidez en el empleo del lenguaje no puede darme sinó una sana envidia ;-).

Un saludo