Introducción
No soy economista, no soy político, solo soy un ciudadano de a pie pero ¿Querrás escucharme? De ti depende
Para empezar nuestro anális y nuestra búsqueda de soluciones hagámonos en primer lugar algunas preguntas simples:
¿Cual es la realidad tangible, cuantificable y cualificable que da valor a bienes y empresas?
¿Cual el valor añadido por cambios de las circunstancias externas?
¿Qué ficha se ha movido en este contexto a la hora de calcular valores de bienes y empresas para establecer primero y luego cambiar su valor?
¿Qué reglas de juego son causantes de los problemas y cuales han cambiado en este momento y contexto?
¿Qué equilibrios se han movido y se mueven por otros factores?
Una valoración aceptablemente rigurosa y bienintencionada de la situación; una concepción realista del contexto global, regional y local son las bases mínimas necesarias para tener la posibilidad de obtener un enfoque realista de cual debe ser el cuaderno de ruta de salida de la crisis. Solo los enfoques extremadamente egoistas, rígidamente localistas, individualistas o las trabas burocráticas innecesarias pueden causar un enfoque inadecuado que nos aleje de una solución eficaz.
Hacia una solución. Los cimientos. Eliminar las causas del desequilibrio y la desigüaldad.
Causas del problema. Factores a corregir.
Equilibrio. El equilibrio financiero, productivo, comercial, laboral es la primera piedra necesaria de los cimientos del funcionamiento de un sistema de libertad de mercado viable. Para que tal equilibrio exista han de desaparecer los desequilibrios artificiales que provengan de la imposición, la debilidad económica o política endogena e inducida y con mayor razón si están asociados al incumplimiento de los derechos humanos fundamentales.
Control. La segunda son unos mecanísmos de control adecuados apoyados no solo en la eficacia de las inspecciones y en la claridad de las reglas sinó también en una via abierta hacia el elemento base, el ciudadano, los medios de comunicación, que permitiría que la información que aporte de modo anónimo o público abra vias de investigación de los incumplimientos a iniciativa de los entes fiscalizadores cuando estos detecten causa suficiente, sin necesidad de su intervención directa del informador.
Racionalización. La tercera es la racionalización de transporte reduciéndolo a los mínimos necesarios. Que su coste sea lo suficientemente bajo para hacer un producto más competitivo a causa de otros desequilibrios establecidos artificialmente por los diferencias de costes entre las economias de distintos paises no lo convierte en una causa justa de mayor competitividad de costes.
Hacia una solución racional y negociada guiada por la sensatez y la ética. El primer paso.
La externalización de procesos de producción, la deslocalización de empresas que se realice para reducir costes basandose en la temporalidad de terceros, la explotación de mano de obra inmigrante o extranjera valíendose de legislaciones locales o extranjeras laxas o abiertamente contrarias a los derechos humanos ha de desaparecer. En caso contrario entraremos en contradicción con la libertad real del mercado y con los principios éticos civiles y empresariales que decimos defender en los paises democráticos.
La falta de control minimamente riguroso, apoyado en información básica abierta, en inspecciones, de administraciones o iniciativas legales de fiscalias que puedan y actuen a inicativa propia, de empresas perjudicadas o ciudadanos particulares es causa del actual fallo de la supervisión. Es necesario abrir nuevos caminos legales y normativos.
En el sistema de libre mercado la circulación de materia prima y productos elaborados es básica para abrir el mercado. La disponibilidad de medios para hacerlo es puerta que se abre o cierra para que un grupo humano o un area geográfica compita en igualdad de condiciones con los restantes. Partiendo de esta premisa es preciso racionalizar el uso del sistema de transporte de ambos para garantizar la racionalidad y rentabilidad del proceso.
El progreso económico basado en la explotación de mano de obra usando para ello la desigüaldad de oportunidades endógena e inducida, las legislaciones laborales laxas o abiertamente contraria a los derechos laborales fundamentales solo encamina a este mundo hacia los daños fisicos, morales y en último extremo, en circunstancias como las que hemos vivido perjudica incluso a los propios beneficiarios de esta maniobra torticera e inmoral.
La reducción de costes de materias primas y productos basada en la desigüaldad de oportunidades de transportar los productos al destino de su consumo a costes iguales provoca que los mismos productos alcancen o no precios competitivos. La consecuencia visible es que sea más barato traer el hierro de china aún añadiendo de modo iracional y con evidente derroche el consumo de la energia necesaria para ello y la contaminación ambiental derivada, que salga mas barato traer a Europa una fruta de Chile aún añadiendo los costes de conservació y transporte que derivan en un nuevo derroche de energía y la contaminación ambiental derivada.
Tenemos pues un sistema productivo basado en la explotación, la desigüaldad de oportunidades y la ineficiencia deliberadas, conocemos las vias de solución y nos quedamos sentados esperando un milagro que nunca llegará si no nos ponemos manos a la obra con sensatez y una pizca de cordura e intencion moralmente recta.
Los parches en las ruedas de un camión viejo no renovarán su motor. Introducir la racionalidad en la economía, los procesos productivos y la política mundial, sazonarlas con solo una pizca de ética, es el camino hacia una riqueza compartida, hacia el fin del hambre o la mortalidad extrema, conservando el grado de desigualdad necesario para mantener en marcha el mecanismo de la iniciativa hacia el progreso humano, el egoismo de la búsqueda de la diferenciación en el mayor grado de riqueza y poder.























